Archivo mensual: septiembre 2011

Preparando la maleta

Pues bien, aquí estoy otra vez, en este caso es para comentaros, como os decía en la entrada anterior las cosas que me tuve que comprar para.

Antes que nada tengo que agradecer a Hugo del departamento de montaña del Decathlon de Oleiros (no, no nos conocemos de nada más que de que me atendiera hace unos días pero ¡es de agradecer cuando te encuentras gente así de amable!).

Lo dicho que me he comprado de todo: 3 pares de botas de nieve, un abrigo largo de plumón, una cazadora 3en1 (impermeable+polar), pares y pares de calcetines de montaña, camisetas térmicas, pantalones térmicos, pantalones de pana (sí, sí, de pana, hacía años que no compraba un pantalón de pana), medias de 200 deniers (para las que recordéis vuestras medias más gordas de invierno… esas eran como de 50, así que imaginaos) y lo que más me llamó la antención (por consejo de Hugo) me compré unas cadenas para ponerle a las botas.

Llegados a este punto seguro que más de uno piensa “¡se habrá equivocado! ¿cadenas?” Pues sí señores, cadenas, como las de los coches, tal cual, pero las de antes eh, no esas fundas que se les ponen ahora a las ruedas. Pero vamos que las acabé devolviendo “¡claro, no te van a hacer falta!” pensaréis pero no, es porque me dijeron “para mi tranquilidad” que allí tengo para comprar unas suelas con pinchos. Sí, sí, mucho más tranquila me quedo.

A todo esto que me compré hay que sumar algunas de las cosas que ya tenía en casa como algún jersey muy gordo o camisetas de cuello vuelto. Ahora la duda que me queda es si no me habré pasado. ¡Os lo cuento en unos días!


Benvidos Bienvenidos Velkommen

No sé cuantos de los que andáis por ahí vais a acabar leyendo esto pero antes que nada quiero daros las gracias por dedicarme algunos minutos de vuestro tiempo. Una vez dicho esto me presentaré:

Mi nombre es Paula y soy una gallega que un buen día decidió solicitar una beca que había visto en la página web del ministerio de educación, “Ayudantía Comenius” ponía y prometía ser una buena oportunidad para vivir una experiencia nueva en el extranjero así que me decidí. Tras pasar un tiempo rellenando la solicitud (16 hojas, nada más y nada menos) allá me fui a mandarla por correo pensando que no me la darían pero que valía la pena intentarlo. Pasados seis meses desde ese momento recibí la noticia que hace que ahora esté escribiendo este blog ¡Me había sido concecida la beca! ¡Me esperaban 24 semanas en Sandefjord!.

Desde ese momento hasta hoy pasaron tres meses y, aunque ya tenía pensado hacerlo desde hace tiempo, me decido a abrir el blog ahora, creo que tras haberme equipado con todo tipo de prendas de abrigo (algún día también os hablaré de esto, hasta cadenas para las botas tuve que comprar) esto se hace más real y es hora de compartirlo 🙂

Para todos aquellos a los que les pase lo mismo que a mi cuando me lo dijeron os enseñaré (por cortesía de google maps) donde está y os contaré (esta vez gracias a lo que he podido leer)  un poco sobre ese sitio:

                                      

Pues aquí lo tenéis, está en la costa este de Noruega, hacia el sur, a solo unos 120Km de Oslo, o lo que viene siendo hora y media en tren. Es un pueblo costero de algo más de 42000 habitantes con una tradición de balleneros y astilleros y antiguamente tierra de Vikingos. Cuando llegue, lo que será dentro de 2 semanas, os podré contar algo más en primera persona. Aún así, si os quedasteis con ganas de saber más os invito a poner “Sandefjord” en vuestro buscador.