Archivo mensual: marzo 2012

De vuelta

Parece mentira pero ya han pasado esas 24 semanas de la beca y, de hecho, casi 25 semanas desde que me vine a Noruega en octubre, y ahora me toca volver.

En este tiempo, como ya he dicho, ha habido de todo, bueno, malo, regular… pero todo ello forma parte de esta experiencia que me ha tocado vivir.

Ahora me tocan unas horas de sueño hasta que suene el despertador a eso de las 6:30, levantarme, ducharme, arreglar las cosas de última hora y salir para el aeropuerto. A las 10:30 sale mi vuelo que llegará a Palma a las 14:05, donde me espera algo más de un día para que Araceli me haga una visita rápida por la ciudad, si es que hay suerte y todo va bien.

Digo esto porque, si habéis echado cuentas, significa que me toca el vuelo Palma-Santiago el día 29 de marzo, es decir, día de huelga, por lo que si se cancela el vuelo supongo que me tendré que quedar hasta el sábado en Palma. Normalmente no me importaría tener que estar un par de días en Mallorca, pero teniendo en cuenta las ganas que tengo de volver a casa y que toda la ropa de mi maleta es de invierno pues… prefiero dejar la “oferta” para otra ocasión.

Dicho esto os dejo con la intriga de saber que pasará al más puro estilo “to be continued”


Papeles y más papeles…

Aquí estoy, cuando solo me queda un día más en Noruega contándo que hoy, por fin, he conseguido acabar con las gestiones, papeleo y demás que tenía que hacer en Noruega. Y sí, me voy en dos días… Como os podéis imaginar ha sido muy… digamos… ¿interesante? No, en realidad no es la palabra pero a lo mejor así os decidís a leerlo, luego ya me contáis con qué palabra lo definiríais vosotros.

Resulta que para estar en Noruega más de 3 meses necesitas solicitar un permiso de residencia, para lo cual tienes que cumplimentar un formulario vía web y presentarlo en la comisaría de policía que te indican junto con otra documentación como son el pasaporte y la tarjeta sanitaria europea, así como el documento que acredite tu situación en Noruega.

Cuando tuvimos esa reunión informativa en Bergen ya nos informaron de esto y nos dijeron que pasos teníamos que seguir y que teníamos que alegar cuando rellenásemos ese formulario, que era la opción de tener suficientes fondos para estar en el país, para lo que nos facilitaron un documento en noruego en el que quedaba constancia de que éramos beneficiarios de esa beca.

Pues así lo hice, claro, como no podía ser de otra manera, pero después de recorrerme una hora de bus para ir a Larvik (porque claro, en Sandefjord hay comisaría pero no una donde puedas hacer ese papeleo, casualmente desde el año pasado, ya es mala suerte) me dicen que eso está mal, que tengo que poner que estoy en Noruega por estudios, tras explicarle a la buena de la mujer que no, no solo nos habían dicho que no (para lo que le enseñé el papel que habíamos recibido) sino que además le expliqué que era una profesora. Nada, no valió para nada porque, además, resulta que el papel que tenía de la tarjeta sanitaria europea no les valía porque estaba en castellano… Así que no me quedaba otra que volver a casa, cambiar la solicitud online y esperar a volver a Coruña para poder solicitar la tarjeta sanitaria y no un documento sustitutivo.

Aquí viene otra gracia. Resulta que como estuve trabajando en verano y luego se me acabó el contrato (porque me tenía que ir con la beca) no tenía derecho a cobertura de la seguridad social más allá de 3 meses, por lo que no me podían dar la tarjeta sanitaria europea que tiene validez de un año (porque claro, darla igual pero que ponga una fecha de caducidad diferente a un año es hacer trabajar mucho a las cabecitas pensantes de los funcionarios de la administración). El caso es que en lugar de la tarjeta me dieron ese maravilloso papel del que ya os he hablado antes y me dijeron que no me preocupase, que durante esos tres meses me valía exactamente igual que la tarjeta sanitaria. Yo le pregunté al hombre qué tenía que hacer después de dia 17 de diciembre, que era cuando me caducaba ese papelito, y me dijo que nada, el 19 (el 17 era sábado) me pasara por ahí con un papel que él me daba cubierto por mi padre y que así me incluía en la tarjeta de mi padre y ya me daban la dichosa tarjeta sanitaria europea.

Llegados a ese punto ya sabéis que lo de “vale exactamente igual” no es cierto, pero bueno, pasemos al siguiente punto.

Tengo que reconocer que cuando llegué a Coruña entre la alegría, ver a todo el mundo, las navidades y demás pues lo fui dejando, así que el 28 de diciembre me di cuenta de que se me echaba el tiempo encima y, tras llamar a a oficina y que me dijesen que no me preocupara porque la tarjeta tardaba 4 días (yo volvía en 9), me pasé por las oficinas de la seguridad social, con ese papelito firmado, libro de familia, fotocopias de DNI y todas esas cosas que piden siempre aunque no vayas más que a preguntar el nombre de la calle, para que me dieran mi tarjeta. El hombre del mostrador fue a hacerlo muy diligentemente pero le salió un aviso de que yo aún tenía vigente mi seguro y que, por tanto, no podía incluirme en el de mi padre. Le digo que no puede ser, le enseño el papel que ponía 17 de diciembre y me dice que no, que no es así, que hasta el 29 nada (sí, sí un día).

Poniendo un poco cara a medias entre “corderito degollado” y “¿qué me estás contando?” le digo que si no puede hacerlo hoy igual, le explico que es que me tengo que ir en una semana y que lo necesito para solicitar allí unos papeles, así que llama a su superior. Su superior en lugar de solucionar nada además le apetece reirse un poco de mí y cuando le digo que vale, que vuelvo mañana pero que me dará tiempo porque tarda 4 días me dice “Ja, si eres capaz de que te llegue en 4 días enhorabuena, ya me cuentas como”. Pensé que me lo comía, pero entre que no iba a arreglar nada y que como siguiese un segundo más en esa mesa me iban a empezar  a caer las lágrimas de la pura rabia pues me fui. A todo esto, volví 24 horas después y me la solicitaron, pero como ahora ya no la dan en el momento me tuve que ir de vuelta a Noruega sin que me hubiese llegado la buena de la tarjeta.

Ya en Noruega no me quedaba otra que esperar, y como ya iba a ver a mis padres en 3 semanas pues les dije que ya me daban allí la tarjeta, total tenía tiempo.

Llegados a este punto ya estoy en Noruega, con pasaporte, tarjeta sanitaria europea, papeles varios y en Larvik de nuevo, claro que llegados a este punto ya es febrero.

El caso es que en Larvik no me ponen ningún problema y me dan un papel al mismo tiempo que responden “sí, sí, puedes abrir una cuenta en el banco” cuando le pregunto si es suficiente para abrir una cuenta bancaria. Cuando al fin estoy en el colegio le pregunto a la contable si cree que necesitaré algún papel más para cobrar ese dinero (todo esto es porque el colegio me iba a pagar por unas clases particulares) y me dice que sí, pero que además ese papel que me dieron no me vale para hacer la cuenta en el banco, que vaya al Folkekontorer a solicitar mi D-number así que allá me voy.

En el Folkekontorer no solo no me dan nada sino que me dicen que tengo que ir a Tonsberg (a otra hora de bus, pero hacia el otro lado) porque allí ya no hacen eso. Así que me voy con un cabreo importante pero, como en Larvik me habían dicho que podía abrir igual una cuenta, pues me meto en el banco y lo intento.

La chica me dice que no, que eso no es suficiente, pero que vaya al Folkekontorer y que lo solicite (sí, yo también lo pensé, que estaba en la peli de “Asterix y las 12 pruebas” pidiendo el formulario rosa B pero obteniendo el azul C y 3/4). Le digo que vengo de allí y que me dijeron que tengo que ir a Tonsberg y me dice “no, no, no te preocupes, no tienes que ir, yo te ayudo y te lo solicito desde aquí”. La verdad es que yo encantada, así que le doy unos cuantos datos, me dice que ya me llamará cuando llegue, en un plazo de 2 o 3 semanas, y me voy tan contenta que además al día siguiente venían mis padres.

A un día de que llegase mi hermano, no, no, no estoy confundida y quería decir mis padres, es que en un mes desde eso fue mi hermano el que vino. Pues eso, a un día de que llegase mi hermano me pasé por el banco a ver si es que habían perdido mi número o algo y por eso no me habían llamado, y me dicen que no, que no saben que pasa pero que no les llegó nada.

Ya sin saber si reir o llorar voy al colegio y le digo a la contable que habrá que mirar alguna otra solución porque no parece que finalmente vaya a poder abrir cuenta en el banco (y aquí no se cobra nada si no es en una cuenta en un banco de Noruega). Me dice que vamos a esperar otro poco a ver si lo mandan pero q vaya a hablar con el director a ver si soluciona algo.

Voy al despacho del director y le cuento lo que hay, así que me pide mi nombre y fecha de nacimiento y me dice que va a hacer unas llamadas y que ya me contará en un rato.

Al cabo de ese rato viene a mi despacho y me da un postit con un número apuntado, ¡mi D-number! Así que me voy al banco a abrir la cuenta.

En el banco me ponen cara de pena cuando me ven el postit, después de la ilusión que le hizo hasta a a chica del banco que tuviera D-number, y me dice que eso no vale, que tiene que ser un documento oficial, pero que no me preocupe, que vaya al Folkekontorer (sí, otra vez) que está al lado y que como el número ya lo tengo lo único que tienen que hacer es darme un papel y se despide diciéndome “hasta ahora”.

Ala, al Folkekontorer que me voy. Allí me miran en el ordenador y me dicen que no, que falta que digamos… se me autorice, aunque está todo tramitado, pero que tengo que ir a Tonsberg a que verifiquen que mi pasaporte me pertenece, le digo que no puedo ir a Tonsber que en dos semanas me voy de Noruega yy que no tengo suficientes horas libres por la mañana y me dice que pida el día o lo que quiera pero que allí no me pueden hacer nada. Llegados a ese punto, y dándome mucha rabia que me pase, me empiezan a caer las lágrimas de la rabia, impotencia y ya no sé que más me pasaba por la cabeza en ese momento. Cuando me ve así me dice “espera que voy a hacer una llamada”. Yo pensé que estaría intentando que le dejaran verificar eso desde ahí, pero no, solo llamaba para acabar diciéndome “me dicen que si vas mañana viernes por la mañana, la semana que viene lo tienes”. En fin, que le doy las gracias (por nada) y me voy, claro está sin darle la razón al “hasta ahora” de la chica del banco.

Pues nada, que al día siguiente pido el día y me planto en Tonsberg (con el lio de indicaciones de la del Folkekontorer y demás) y lo único que hacen es “sí, sí, firma aquí, pues ya te llegará a casa” y me voy. El lado positivo es que ese día llegaba mi hermano y así pude ir a buscarlo al aeropuerto.

Entre que era fin de semana y que luego nos fuimos a Oslo pues no arreglé nada más hasta el martes, que me llegó el papelito dichoso y pude ir al banco, abrir la cuenta y llevar los papeles a la contable del colegio para que pudiera incluirlo en las nóminas del mes que viene.

Hasta aquí parece que ya acaba la cosa, pero no quería contaros esto hasta que no estuviese del todo acabado, y ahora que ya me ha llegado mi tarjeta VISA y mi aparatito para pagar por internet y usar la banca online ya puedo considerar que se ha acabado el calvario, la verdad, ¡ya era hora!.

Pues hasta aquí la gran historia, espero que no os haya aburrido mucho y también espero que si este blog lo lee alguien pensando en irse a Noruega le haya ayudado a entender con lo que se va a encontrar. Claro que a lo mejor a esa persona le va bien y soy yo que tengo mala suerte…

En fin, hasta ahora eso es todo, me voy a dormir para afrontar mi último día en Sandejford con fuerza.


Despedida

Pues parece que no hace tanto desde que hice una entrada con el mismo nombre pero ya hace casi 6 meses. En estos 6 meses he vivido muchas cosas, casi todas ellas diferentes a lo que hubiera hecho si estuviera en Coruña y muchas de ellas imposibles de hacer en Coruña. Ha habido momentos buenos y otros no tan buenos, pero en general lo que cuenta es que es una experiencia y que la tengo ahí para toda la vida.

Aunque os pueda parecer por e título y por este primer párrafo tan… de despedida, no es que sea mi última entrada (no, aún no os libráis de mi), sino que hoy ha sido mi último día de clase y he tenido varias despedidas.

La primera… no sé si se le puede llamar despedida, aunque implica una despedida, fue cuando el director me dio esto:

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¿Qué es eso? Pues una carta de recomendación que le había pedido la semana pasa. Ya supongo que todas las cartas de recomendación dirán cosas buenas, si no vaya carta de recomendación más útil, pero al ser la primera que recibo en mi vida me hizo mucha ilusión leer todas esas cosas buenas sobre mi (y no voy a negar que más ilusión me hará cuando la entregue para el trabajo en el que finalmente me cojan, jeje).

La primera oficial fue que a la hora del “lunch” los profesores organizaron una reunión con tartas varias, café y té, a la que yo añadí torrijas. Y al poco de empezar el director dio un pequeño discurso dándome las gracias por este tiempo y diciéndome que había sido un placer tenerme entre ellos durante casi 6 meses. Tengo que decir que me emocioné y en algún momento tuve que hacer un pequeño esfuerzo porque no me cayeran las lágrimas. Después del discurso me dieron unos regalitos, con tarjeta incluída:

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Después de esto me fui corriendo al despacho que me esperaba una de mis clases individuales, pero mi tutora vino y me dijo si podía ir 5 minutos con los preDP (el grupo de los más pequeños, que tan pequeños no son, tienen unos… 16 o 17 años) mientras ella imprimía el material para la clase. Le dije que sí claro y en cuanto abrí la puerta ya me encontré a toda mi clase sonriéndome y con una bandeja enorme de cupcakes (que para el que no lo sepa son estas magdalenas tan decoradas por encima con azucar y cosas de colores) azules y rosas con corazones. Aquí estaba mi segunda despedida. De esto no tengo foto porque me pillaron por sorpresa y después de que yo cogiera el cupcake más grande de todos que tenían reservado para mi, todos cogieron el suyo. Ah, y no me olvido de que también habían hecho brownies.

La verdad es que esta me hizo mucha ilusión porque entre que es la clase más grande y de los más jóvenes, y que fui con ellos a Barcelona una semana pues… les cogí mucho cariño.

Cuando salí de esa clase me voy corriendo a la siguiente y me encuentro a una de las alumnas escondiendo algo. Después de haberlo visto y que dijeran “jo, pero tenía que ser una sorpresa” y salir de la clase para volver a entrar fingiendo sorpresa (sí, hice un poco el tonto, pero era mi último día, podía permitirme ser un poco menos “Ms. Ponte” y ser un poco más Paula), me encontré con esto:

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¡Sí, es turrón duro, casero! Yo también me quedé sorprendida, lo habían comido después de navidad que les llevé un poco y buscaron la receta en internet para hacérmelo el último día. Tengo que decir que no salió bien, hubo que comerlo con cuchara y sabía demasiado a miel, pero me hizo ilusión que tuviesen ese detalle conmigo.

Y bueno, hasta aquí creo que están todas las depedidas. ¡Ah no! Se me olvidaba una cosa. El mismo grupo de alumnas que me preparó esto luego me estaba esperando para despedirse de mí y darme esto otro:

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Jajaja, sí son ellas “vestidas” (o al menos en el cuerpo) de mariachis. ¡Y el texto está en castellano! Os lo voy a transcribir aquí porque creo que en la foto no se ve bien:

Estimado senortia Ponte

Gracias por un gran año y divertido con usted como un profesor.
Tú nos has enseñado mucha suerte y buena.
Espero que nos echarán de menos, le echaremos de menos!

Saludo a sus alumnos favoritos, Viktoria, Sandra e Ingeborg

Sí, claro que no es perfecto, pero me hace ilusión que se molestasen en hacerlo, para mí es perfecto, además ahora que lo transcribía me ha salido la vena de profe y me ha hecho ilusión darme cuenta de que se acordaron de algo que les dije en la última clase: “cuando la siguiente palabra empieza por I la y se convierte en e” 🙂

Pues nada, hasta aquí mis despedidas de hoy, aunque el lunes creo que también tengo sorpresa porque me voy a pasar por el cole a recoger mi despacho y una de mis alumnas me dijo que no me fuera sin verla que tenía algo que darme. ¿Qué será?

¡Os lo cuento el lunes!


¿Dejando el invierno?

Pues aquí estamos, a 20 de marzo, llegó la primavera y también el día en el que mi prima cumple 14 añazos, ¡Te quiero peque! (Porque sí, siempre serás mi peque aunque me saques una cabeza y tengas ya 30 años).

Hoy, además de felicitar a María, que es la mejor prima del mundo, os quiero poner algunas fotos de lo que está significando aquí la llegada de la primavera que, para mucha gente entre la que me incluyo, es como un invierno normal, algunos días grises, otros claros y sin pasar de los 15º…

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Los lagos se derriten,

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Aparecen las flores,

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Los animales también salen a disfrutar del sol…

Pero no todo es tan bonito, también me encuentro cosas como esta:

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Todo roto y seco, resultado de que durante meses la nieve estuvo aplastando la hierba que crecía ahí y ahora a la gente se la ha dado por podar y cortar árboles sin recoger lo que cortan.

Cambiando un poco de tema, pero siguiendo con fotos (hay entradas que son casi todo letra, pues esta es casi todo fotos) os voy a enseñar lo que tuve oportunidad de hacer en el colegio (aviso, puede herir sensibilidades, aunque a mi juicio es muy interesante):

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A lo mejor así, a priori no os dice mucho, pero si os digo que era una clase de ciencias y que los alumnos estaban haciendo una práctica seguro que ya empezáis a tener una idea, claro que si sigo y os digo que consistía en ver como se produce a respiración y conocer la estructura de corazón y pulmones seguro que la idea ya es bastante más clara (ahora es cuando os digo que son de verdad, de cerdo, y os da más asco… pero no tenía sentido hacerlo con unos de plástico…).

Ahí los pulmones están llenos de aire, la verdad es que es impresionante ver como se van hinchando a medida que se sopla a través de un tuvo. Ay, me acordé mucho de mis alumnos de biología del Agra, la verdad es que hubiera estado genial hacer una práctica así en lugar de tanta cosa con ver cambiar de color un tubo de ensayo.

¡Hasta mañana!


De familia va la cosa

Antes que nada quiero aprovechar que es 19 de marzo, día del padre y felicitar a mi padre que es el mejor del mundo. Ya sé que que ahora están todos con que es el suyo el mejor, a ver, yo no les digo nada que no les quiero quitar la ilusión pero… la realidad es la realidad.

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¡Feliz día del padre! ¡Te quiero papá!

Edito: Que no lo dije, pero estamos en medio de un lago helado, lo que pasa es que al estar cubierto de nieve no se not.

Y ahora, siguiendo con los hombres de mi familia vamos a pasar a… tatatachantachán “la visita de mi hermano”.

El caso es que el hombre se vino a Noruega 4 días buscando frío, nieve y mares helados y se encontró con esto:

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Sí, en manga corta, y no es que se pusiera así para la foto que ya veis como da el sol… Claro que no le faltó algo de frío y sobre todo mucho viento cuando fuimos a Suecia. Porque sí, nos dio por ahí y nos fuimos a Suecia. La verdad es que era algo que creo que no podía dejar de hacer antes de irme de Sandefjord ya que es algo que hace aquí todo el mundo como… una vez al mes ¿porque es muy bonito? no, no es eso, ahora os contaré.

Resulta que desde Sandefjord se tarda en llegar a un pueblo sueco que se llama Strömstad unas… 2 horas y media en un ferry y como nosotros muchos noruegos hicieron también el viaje. Resulta también que en el barco hay una tienda de comida, algunas de ropa y accesorios y, lo más importante, una en la que venden, entre otras cosas, alcohol y tabaco. El interés de esto es que en estas tiendas no hay impuestos así que la gente pasa a ahorrarse como un… 40% comprando en el barco.

Como podéis imaginar hay un límite por cada persona de alcohol y tabaco, es por eso que van con tanta frecuencia. ¿Y no sale muy caro cogerse un barco de cada vez? Pues no, entre que el billete en sí no es muy caro y que te regalan un billete gratis para “coche + 5 personas” por cada 300 nok que te gastas… Y creedme que se gastan las 300 nok (40€) y más. Los ves a todos en la tienda esa rodeando a las cervezas y llevándose más packs de los que pueden cargar. Con razón cuando le preguntaba a una alumna (hablando en clase de tópicos) que cómo podía ser que hubiera fama de que bebían si el alcohol era tan caro me dijo “claro, pero es que vamos a Suecia”.

Una vez pasado el viaje en barco la visita a Strömstad se acaba muy rápido, básicamente porque no hay nada que ver, o al menos nosotros no sabíamos a donde ir para ver algo interesante. Eso sí, ya podemos marcar un país más que hemos visitado.

Luego ya en Oslo la visita fue muy similar a lo que hice con mis padres, básicamente ver los sitios típicos, con una diferencia, Noruega decidió que para mi hermano ya había sido suficiente con el viaje en barco a Suecia y que no había que saturarlo con más viajes en barco o siquiera en trineo. Así es que donde alquilaban los trineos ya no estaba ni abierto y en lugar de nieve había hielo a medio derretir, cuando este no dejaba paso a la tierra pura y dura. Y con respecto al otro barco pues… que el bus urbano 60 con destino a Vippetangen decidió que era una buena idea retrasarse 15 minutos haciendo que perdiéramos el último barco que daba una vuelta alrededor de las islas del fiordo de Oslo.

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Que son esas que se ven ahí en a foto, y así aprovecho y os enseño las vistas desde donde se partía con los trineos, que aunque ellos no estuvieran, las vistas y una cafetería con encanto sí.

Pues hasta aquí la historia de hoy, quería también agradecer a mis padres y mi hermano que me viniesen a ver, que siempre está bien eso de tener a gente tan cercana por un sitio tan lejos. ¡Os quiero!


De noche en Sandefjord

¡Hola otra vez!

He pasado de no tener nada que contaros a tener al menos 3 entradas nuevas en mente, pero claro, si os las pongo todas seguidas después de tanto tiempo de sequía o bien os saturo o bien ni os dais cuenta de que hay más de una, así que quiero dejar pasar un poco de tiempo entre una y otra, al menos un día. Aquí va la de hoy.

La cosa es que ayer era St. Patricks day, patrón de Irlanda, que como en todas partes se celebra básicamente saliendo a algún pub (a ser posible uno tipo pub irlandés) y bebiendo unas cervezas. La diferencia para mi es que era mi primer día de San Patricio y además lo pasé con 3 irlandeses, entre otra gente. Pero la historia no empieza ahí.

Ayer cuando me disponía a ir hacia el pub donde habíamos quedado (unos 15 o 20 minutos a pie, claro) hice una cosa que nunca hubiera hecho en España pero bueno, para algo dicen que Noruega es el país más seguro del mundo ¿no? El caso es que fui caminando (“oh, sí, que gran mérito”), no, claro que eso no es un mérito, la cosa es que fui caminando a pesar de que no había nada de luz en la calle, solo la que daban las casa que se habian dejado alguna luz encendida, lo que hizo que en algunos tramos tuviera que fiarme de que me acordaba bien del camino para saber donde girar y donde había cunetas, aunque eso era fácil, con ir por el medio de la carretera, con el peligro que eso conlleva claro. En fin, que si hubiera tenido una linterna la hubiera usado.

De todos modos, aunque ya dije que Noruega es muy seguro no podía eliminar mi mente española de que hay un violador/atracador/delincuente vario a la vuelta de la esquina e iba todo el rato mirando hacia los lados, si alguien me vio debí de ser bastante cómica. Aunque esa es otra, verme, verme, no creo que me viera mucha gente, parecía un pueblo fantasma, y no olvidemos que era un sábado a las 21:30 y aún encima día de San Patricio, vamos, que si llega a ser Coruña lo que te cuesta es encontrar un sitio donde no haya nadie, al menos en el centro del pueblo había un poco más de luz, no gente pero si algo de luz.

Para más tranquilidad pasé al lado de un parque donde había aún menos luz y donde algunas veces me cruzo con algún yonki (sí, en Noruega también hay, igual que gente pobre, no todo es tan bonito como sale en Callejeros) y a todo esto seguía sola y sin tener muy claro donde estaba el pub al que iba, en fin… Aunque tengo que decir que llegué sana y salva al pub. Una vez allí me encontré con gente conocida y empezó la noche.

Al principio no había mucha gente, pero luego se fue llenando, la gente fue bebiendo cada vez más y se dieron varias situaciones digamos… “graciosas”. Con los niveles de alcohol en algunos hombres te encuentras tanto a uno que parece estar solo pero que no encuentra impedimento en intentar encontrar compañía con todas y cada una de las mujeres del pub y varias veces con cada una claro, porque si te dicen que no todas luego pues… lo mejor es una nueva ronda con más dosis de sobeteo… Que hay que decir que esto es novedad en los noruegos, ellos que nunca tocan ni se dan besos ni abrazos ni nada en cuanto tienen un nivel de alcohol en sangre un poco elevado se les da por cambiar. Si yo que estoy más acostumbrada al contacto físico ya estaba en plan “quita ya” no quiero pensar la pobre Michelle que es irlandesa, estaba tiesa.

Otra cosa curiosa con la combinación hombres+alcohol es esa en la que un señor que trabaja (o eso creo) en el mismo sitio que tú (solo que no en la parte de los mayores) del que tú no te acordabas pero que parece ser ya te habían presentado dos veces decide que a pesar de poder ser tu padre es una buena idea entablar una conversación contigo en la que, casualmente claro, te comenta que eres muy guapa y que si vuelvo a Noruega que ya lo conozco y que ahora está soltero, total, para acabar decirme que le diga a mi novio (desconozco como se enteró de su existencia) que tiene suerte. Supongo que tendré que decir que gracias…

Seguimos con la fiesta, empieza a sonar la canción del final de Grease así que no queda otra opción que salir a bailar, eso fue otro show. Adolescentes que deciden que “chocar” contigo repetidas veces es bailar y personas que ya han pasado los 40 con una preocupación mínima por si a la persona a la que le acaban de dar un empujón/codazo/pisotón está bien. Pero no acaba ahí, aún queda lo mejor, esto seguro que os gusta. Son las casi 2 de la mañana, estoy en la “pista de baile” y empieza una canción que me resulta conocida, mi cabeza piensa “¿la Macarena? ¿en Noruega en el año 2012? no, no puede ser” y en esto veo que las 3 personas con las que estaba bailando empiezan a estirar sus brazos y bailar a ritmo de “dale a tu cuerpo alegría Macarena” así que sí, confirmo mis sospechas y toca, tras unos cuantos años, bailar la macarena con un variado grupo de compañeros de baile.

Vamos, que fue interesante pasar una noche diferente y darse cuenta de que fauna de pub la hay en todas partes.

Ya de vuelta a casa, por supuesto sin luz y con brazalete reflectante (lo más chic del mundo), me percato de un ejemplo real de uno de los inconvenientes de las costumbres noruegas, es decir, no tener cortinas. Si no me equivoco a las 2 y algo de la mañana en una casa cerca de la mía alguien fue a la cocina en calzoncillos.

Pues nada, hasta aquí mi noche de ayer que, como veis, tuvo de todo.

¡Hasta mañana! 🙂


En Tallin

¡Hola otra vez!

Sí, he estado mucho sin escribir, lo sé, pero tengo un poco de excusa. Nada más llegar de las vacaciones (bueno, 3 días después) me iba a Tallin a pasar el fin de semana “eso no es excusa, con más razón tenías que escribir” pues sí, tenéis más razón que un santo pero es que las fotos las sacamos con la cámara de Araceli y ya sabéis como funciona eso de “sí, sí, no te preocupes que te las paso” nuuuuunca funciona, pero yo estaba esperando a tener las fotos para hacer una entrada.

También tengo que decir que iba a escribir el jueves una aunque solo fuera para deciros eso, que no había fotos de Tallin, de hecho empecé pero a mi tablet desde que actualicé a la 4.nosequé de Android se le da por hacer tonterías, una de ellas apagarse así, cuando le da la gana, así que me borró lo que llevaba escrito y ya fue la gota que colmó el vaso de ese “gran día” que fue el jueves así que decidí que pasaba de todo (ya os contaré)… Espero que me perdonéis y no me lo tengáis en cuenta a la hora de seguir leyendo el blog, que ya le queda poquito a esto, hay que aguantar.

Pues nada, como podréis deducir, ya tengo las fotos así que me dispongo a contaros mi finde en Tallin con una semana de retraso (parece que hace un mes que fuimos…).

Aunque los billetes eran para el sábado mi viaje empezó el viernes porque desde Sandefjord a Rygge no hay manera de llegar en transporte público para coger un vuelo que sale a las 7:25 de la mañana, así que me tocó pasar la “noche” en casa de Araceli y digo “noche” porque a las 4 de la mañana teníamos que coger el único bus que conectaba Oslo capital con el aeropuerto de Rygge antes de las 9 de la mañana. Por tanto… el viernes me levanto a las 6:40 y duermo 3 horas la noche siguiente (es para llevar la cuenta del descanso de ese fin de semana).

Ya el bus fue curioso porque por conversaciones y gestos nos enteramos de que un par de amigos que subieron al bus se dejaron a otro en tierra ¿por qué? creemos que porque no tenía dinero para el bus… pues vaya gracia, a ver como llegas al aeropuerto si no es en ese bus…

Luego una vez en el aeropuerto pues… como siempre, esperar, hacer cola, esperar…

Una vez en Tallin empiezan las cosas nuevas como… ¡el cambio de moneda! Sí, porque en Tallin hay euros (sí, para mí es cambio, que vengo de las NOK) lo que es una maravilla, no tienes que empezar a calcular que si quitarle un cero y sumarle un tercio… (parece difícil pero es un método “sencillo” para pasar de NOK a € de una manera bastante exacta). También un idioma nuevo y un tipo de gente nueva, solo decir que pasamos de ir rodeados de smartphones (casi siempre iPhone) a recordar todo el rato la película de “Good bye Lenin”.

Para empezar con las fotos os voy a enseñar algunas peculiaridades:

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Estas son de las primeras que me encontré, en el aeropuerto, la primera es la típica máquina de patatas, chocolatinas y demás pero esta vez para comprar colonias, geles, desodorantes y cosas por el estilo. La segunda es, como podéis ver, de Skype, por detrás tiene un ordenador donde te puedes registrar con tu cuenta de skype y hablar, no lo probé, la verdad, pero me parece una buena idea…

Luego nos fuimos al hotel, la verdad es que por 40€ por habitación y noche no se podía pedir más, al lado del casco antiguo, limpio, cómodo, con desayuno incluido y vistas:

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Esto es lo que se veía desde nuestra ventana, en teoría tiene que haber un lago ahí, pero… con toda esa nieve y el lago congelado no se veía nada. Pero bueno, se aprecian las vistas que teníamos y lo cerquita que estábamos del casco antiguo.

Los dos días nos dedicamos a pasear por la zona vieja, bueno, el segundo también a ir a un parque bastante grande un poco más alejado. Entre las cosas que había destacan para mí la iglesia rusa (desconocemos si era rusa de verdad pero todo parecía indicar eso, las cúpulas, las letras indescifrables, una chica española diciendo “estamos al lado de la iglesia rusa”… detalles…) y las murallas que rodean la zona antigua:

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Una vez comentados los días pasamos a la noche, para empezar decir que si vais a Estonia todo lo contrario que en Noruega tenéis alcohol en todas partes, en el mercado, en tiendas especializadas en alcohol y tabaco, en el supermercado y claro, mucho más barato que en Noruega, pero más o menos como en España. Tampoco os penséis que fuimos a atracar todas esas tiendas, la verdad, y para ser sinceros, nada más lejos de la realidad, pero bueno, algún ron con cocacola tocó, pero tampoco mucha cosa que había que aprovechar el tiempo y conocer la noche en Estonia, así que allá fuimos.

No estábamos muy seguras de qué hacer así que preguntamos en recepción y acabamos en una discoteca donde vimos todo tipo de fauna, desde algunos chicos bailando como Dimitri (buscad Dimitri APM si no sabéis de lo que hablo) hasta una chica digamos… desinhibida… Pero bueno, lo pasamos bien, a pesar de que nos cobraran 8€ por entrar sin derecho ni a una consumición.

Ese día llegamos al hotel a eso de las… 6:30 de la mañana, más o menos, y luego había que despertarse para aprovechar el desayuno, así que entre que nos acostamos y tal dormimos unas… 3 horas, ya llevamos 46 horas despierta y 6 dormida…

Al día siguiente fuimos a ese parque grande y seguimos con nuestros paseos por el casco antiguo, acabando en un local que está debajo del ayuntamiento, del que ya había leído en internet y recomendaban parar a tomar una sopa (1€) y vino caliente (2€). Entre la recomendación y el precio nos decidimos a entrar pero ya no les quedaba sopa, aún así decidimos que nos tomaríamos unas empanadillas que hacían allí y ese vino caliente en un sitio como este:

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Bueno, haciendo honor a la verdad hay que decir que el vino caliente más bien lo pedimos, porque lo que es tomarlo… más bien no…

Y… creo que hasta aquí llega el fin de semana en Tallin y las cosas que tengo que contaros al respecto.

Me quedan cosillas que contaros como que este fin de semana vino mi hermano a verme o mi periplo por las oficinas varias de la administración noruega, pero eso será otro día, hoy ya bastante tenéis con esta entrada 🙂

¡Hasta otra!