Papeles y más papeles…

Aquí estoy, cuando solo me queda un día más en Noruega contándo que hoy, por fin, he conseguido acabar con las gestiones, papeleo y demás que tenía que hacer en Noruega. Y sí, me voy en dos días… Como os podéis imaginar ha sido muy… digamos… ¿interesante? No, en realidad no es la palabra pero a lo mejor así os decidís a leerlo, luego ya me contáis con qué palabra lo definiríais vosotros.

Resulta que para estar en Noruega más de 3 meses necesitas solicitar un permiso de residencia, para lo cual tienes que cumplimentar un formulario vía web y presentarlo en la comisaría de policía que te indican junto con otra documentación como son el pasaporte y la tarjeta sanitaria europea, así como el documento que acredite tu situación en Noruega.

Cuando tuvimos esa reunión informativa en Bergen ya nos informaron de esto y nos dijeron que pasos teníamos que seguir y que teníamos que alegar cuando rellenásemos ese formulario, que era la opción de tener suficientes fondos para estar en el país, para lo que nos facilitaron un documento en noruego en el que quedaba constancia de que éramos beneficiarios de esa beca.

Pues así lo hice, claro, como no podía ser de otra manera, pero después de recorrerme una hora de bus para ir a Larvik (porque claro, en Sandefjord hay comisaría pero no una donde puedas hacer ese papeleo, casualmente desde el año pasado, ya es mala suerte) me dicen que eso está mal, que tengo que poner que estoy en Noruega por estudios, tras explicarle a la buena de la mujer que no, no solo nos habían dicho que no (para lo que le enseñé el papel que habíamos recibido) sino que además le expliqué que era una profesora. Nada, no valió para nada porque, además, resulta que el papel que tenía de la tarjeta sanitaria europea no les valía porque estaba en castellano… Así que no me quedaba otra que volver a casa, cambiar la solicitud online y esperar a volver a Coruña para poder solicitar la tarjeta sanitaria y no un documento sustitutivo.

Aquí viene otra gracia. Resulta que como estuve trabajando en verano y luego se me acabó el contrato (porque me tenía que ir con la beca) no tenía derecho a cobertura de la seguridad social más allá de 3 meses, por lo que no me podían dar la tarjeta sanitaria europea que tiene validez de un año (porque claro, darla igual pero que ponga una fecha de caducidad diferente a un año es hacer trabajar mucho a las cabecitas pensantes de los funcionarios de la administración). El caso es que en lugar de la tarjeta me dieron ese maravilloso papel del que ya os he hablado antes y me dijeron que no me preocupase, que durante esos tres meses me valía exactamente igual que la tarjeta sanitaria. Yo le pregunté al hombre qué tenía que hacer después de dia 17 de diciembre, que era cuando me caducaba ese papelito, y me dijo que nada, el 19 (el 17 era sábado) me pasara por ahí con un papel que él me daba cubierto por mi padre y que así me incluía en la tarjeta de mi padre y ya me daban la dichosa tarjeta sanitaria europea.

Llegados a ese punto ya sabéis que lo de “vale exactamente igual” no es cierto, pero bueno, pasemos al siguiente punto.

Tengo que reconocer que cuando llegué a Coruña entre la alegría, ver a todo el mundo, las navidades y demás pues lo fui dejando, así que el 28 de diciembre me di cuenta de que se me echaba el tiempo encima y, tras llamar a a oficina y que me dijesen que no me preocupara porque la tarjeta tardaba 4 días (yo volvía en 9), me pasé por las oficinas de la seguridad social, con ese papelito firmado, libro de familia, fotocopias de DNI y todas esas cosas que piden siempre aunque no vayas más que a preguntar el nombre de la calle, para que me dieran mi tarjeta. El hombre del mostrador fue a hacerlo muy diligentemente pero le salió un aviso de que yo aún tenía vigente mi seguro y que, por tanto, no podía incluirme en el de mi padre. Le digo que no puede ser, le enseño el papel que ponía 17 de diciembre y me dice que no, que no es así, que hasta el 29 nada (sí, sí un día).

Poniendo un poco cara a medias entre “corderito degollado” y “¿qué me estás contando?” le digo que si no puede hacerlo hoy igual, le explico que es que me tengo que ir en una semana y que lo necesito para solicitar allí unos papeles, así que llama a su superior. Su superior en lugar de solucionar nada además le apetece reirse un poco de mí y cuando le digo que vale, que vuelvo mañana pero que me dará tiempo porque tarda 4 días me dice “Ja, si eres capaz de que te llegue en 4 días enhorabuena, ya me cuentas como”. Pensé que me lo comía, pero entre que no iba a arreglar nada y que como siguiese un segundo más en esa mesa me iban a empezar  a caer las lágrimas de la pura rabia pues me fui. A todo esto, volví 24 horas después y me la solicitaron, pero como ahora ya no la dan en el momento me tuve que ir de vuelta a Noruega sin que me hubiese llegado la buena de la tarjeta.

Ya en Noruega no me quedaba otra que esperar, y como ya iba a ver a mis padres en 3 semanas pues les dije que ya me daban allí la tarjeta, total tenía tiempo.

Llegados a este punto ya estoy en Noruega, con pasaporte, tarjeta sanitaria europea, papeles varios y en Larvik de nuevo, claro que llegados a este punto ya es febrero.

El caso es que en Larvik no me ponen ningún problema y me dan un papel al mismo tiempo que responden “sí, sí, puedes abrir una cuenta en el banco” cuando le pregunto si es suficiente para abrir una cuenta bancaria. Cuando al fin estoy en el colegio le pregunto a la contable si cree que necesitaré algún papel más para cobrar ese dinero (todo esto es porque el colegio me iba a pagar por unas clases particulares) y me dice que sí, pero que además ese papel que me dieron no me vale para hacer la cuenta en el banco, que vaya al Folkekontorer a solicitar mi D-number así que allá me voy.

En el Folkekontorer no solo no me dan nada sino que me dicen que tengo que ir a Tonsberg (a otra hora de bus, pero hacia el otro lado) porque allí ya no hacen eso. Así que me voy con un cabreo importante pero, como en Larvik me habían dicho que podía abrir igual una cuenta, pues me meto en el banco y lo intento.

La chica me dice que no, que eso no es suficiente, pero que vaya al Folkekontorer y que lo solicite (sí, yo también lo pensé, que estaba en la peli de “Asterix y las 12 pruebas” pidiendo el formulario rosa B pero obteniendo el azul C y 3/4). Le digo que vengo de allí y que me dijeron que tengo que ir a Tonsberg y me dice “no, no, no te preocupes, no tienes que ir, yo te ayudo y te lo solicito desde aquí”. La verdad es que yo encantada, así que le doy unos cuantos datos, me dice que ya me llamará cuando llegue, en un plazo de 2 o 3 semanas, y me voy tan contenta que además al día siguiente venían mis padres.

A un día de que llegase mi hermano, no, no, no estoy confundida y quería decir mis padres, es que en un mes desde eso fue mi hermano el que vino. Pues eso, a un día de que llegase mi hermano me pasé por el banco a ver si es que habían perdido mi número o algo y por eso no me habían llamado, y me dicen que no, que no saben que pasa pero que no les llegó nada.

Ya sin saber si reir o llorar voy al colegio y le digo a la contable que habrá que mirar alguna otra solución porque no parece que finalmente vaya a poder abrir cuenta en el banco (y aquí no se cobra nada si no es en una cuenta en un banco de Noruega). Me dice que vamos a esperar otro poco a ver si lo mandan pero q vaya a hablar con el director a ver si soluciona algo.

Voy al despacho del director y le cuento lo que hay, así que me pide mi nombre y fecha de nacimiento y me dice que va a hacer unas llamadas y que ya me contará en un rato.

Al cabo de ese rato viene a mi despacho y me da un postit con un número apuntado, ¡mi D-number! Así que me voy al banco a abrir la cuenta.

En el banco me ponen cara de pena cuando me ven el postit, después de la ilusión que le hizo hasta a a chica del banco que tuviera D-number, y me dice que eso no vale, que tiene que ser un documento oficial, pero que no me preocupe, que vaya al Folkekontorer (sí, otra vez) que está al lado y que como el número ya lo tengo lo único que tienen que hacer es darme un papel y se despide diciéndome “hasta ahora”.

Ala, al Folkekontorer que me voy. Allí me miran en el ordenador y me dicen que no, que falta que digamos… se me autorice, aunque está todo tramitado, pero que tengo que ir a Tonsberg a que verifiquen que mi pasaporte me pertenece, le digo que no puedo ir a Tonsber que en dos semanas me voy de Noruega yy que no tengo suficientes horas libres por la mañana y me dice que pida el día o lo que quiera pero que allí no me pueden hacer nada. Llegados a ese punto, y dándome mucha rabia que me pase, me empiezan a caer las lágrimas de la rabia, impotencia y ya no sé que más me pasaba por la cabeza en ese momento. Cuando me ve así me dice “espera que voy a hacer una llamada”. Yo pensé que estaría intentando que le dejaran verificar eso desde ahí, pero no, solo llamaba para acabar diciéndome “me dicen que si vas mañana viernes por la mañana, la semana que viene lo tienes”. En fin, que le doy las gracias (por nada) y me voy, claro está sin darle la razón al “hasta ahora” de la chica del banco.

Pues nada, que al día siguiente pido el día y me planto en Tonsberg (con el lio de indicaciones de la del Folkekontorer y demás) y lo único que hacen es “sí, sí, firma aquí, pues ya te llegará a casa” y me voy. El lado positivo es que ese día llegaba mi hermano y así pude ir a buscarlo al aeropuerto.

Entre que era fin de semana y que luego nos fuimos a Oslo pues no arreglé nada más hasta el martes, que me llegó el papelito dichoso y pude ir al banco, abrir la cuenta y llevar los papeles a la contable del colegio para que pudiera incluirlo en las nóminas del mes que viene.

Hasta aquí parece que ya acaba la cosa, pero no quería contaros esto hasta que no estuviese del todo acabado, y ahora que ya me ha llegado mi tarjeta VISA y mi aparatito para pagar por internet y usar la banca online ya puedo considerar que se ha acabado el calvario, la verdad, ¡ya era hora!.

Pues hasta aquí la gran historia, espero que no os haya aburrido mucho y también espero que si este blog lo lee alguien pensando en irse a Noruega le haya ayudado a entender con lo que se va a encontrar. Claro que a lo mejor a esa persona le va bien y soy yo que tengo mala suerte…

En fin, hasta ahora eso es todo, me voy a dormir para afrontar mi último día en Sandejford con fuerza.

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One response to “Papeles y más papeles…

  • Deume

    O que non che pase a tí… pero por otro lado……………….-2 y sigue bajando.
    Hala, hasta mas ver.
    Bicos.

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